Cirugía de pérdida de peso

También conocida como cirugía bariátrica, su objetivo principal es ayudar al paciente a bajar de peso.

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cirugia de perdida de peso

Este tipo de cirugía recibe también el nombre de “cirugía bariátrica” y su objetivo principal es ayudar al paciente a bajar de peso para, de esta manera, disminuir los riesgos de sufrir enfermedades relacionadas a la obesidad.

La cirugía bariátrica contribuye al adelgazamiento corporal a través de dos maneras principales:

Restricción

La cirugía limita físicamente la cantidad de alimento que el estómago puede contener, lo que a su vez también reduce la cantidad de calorías que se puede ingerir.

Mala absorción

La cirugía acorta o desvía parte del intestino delgado, reduciendo de esta manera, la cantidad de calorías y nutrientes que absorbe el cuerpo.

Lipectomía abdominal o abdominoplastia

La abdominoplastia es un procedimiento de cirugía estética en el que se corrigen los defectos del abdomen, tanto en la piel como en la grasa y la musculatura.

Quienes más suelen someterse a esta intervención son las mujeres después del embarazo con el fin de corregir las deformidades abdominales post gestación. A ellas se les recomienda practicarse esta operación solo si ya no tienen planeado embarazarse posteriormente.

Es una operación que no sirve para adelgazar, por lo que se recomienda que los pacientes estén en su peso idóneo; tampoco elimina la totalidad de las estrías, solo las que se ubican en la piel sobrante. La cicatriz de una cesárea no es un obstáculo para realizarse una abdominoplastia.

Procedimiento

Los procedimientos para llevar a cabo una abdominoplastía varían de acuerdo a las necesidades del paciente y cada una de ellos tiene sus propios riesgos y cuidados.

Ante todo, es importante identificar si la región que se desea operar está por encima o debajo del ombligo, si la operación afectará músculos, piel o se trata de un exceso de grasa. Lo común es que el paciente reciba anestesia general, pues la operación suele durar entre dos y cinco horas. La hospitalización, en estos casos, puede ser hasta de dos días.

La marca que deja una intervención de este tipo es como la de cualquier operación. La cicatriz varía en tamaño y localización, las más comunes son las que se asemejan a un círculo que rodea el ombligo, las que se localizan por encima del pubis y las que se hallan a ambos lados de las ingles.

Tipos de abdominoplastia

Liposucción

Es recomendable cuando el paciente solo presenta un exceso de grasa en el abdomen, pero tanto el músculo como la piel se encuentran en buen estado

Miniabdominoplastia sin desincersión umbilical

Si en la región inferior al ombligo se detecta un leve exceso de piel y grasa. En esta intervención el ombligo no se toca.

Miniabdominoplastia con desincersión umbilical

Indicada para personas en una situación similar a la anterior, pero con un exceso moderado de piel en la zona que se halla por encima de la región umbilical.

Abdominoplastia con cicatriz vertical

Cuando sobra más piel que en los casos anteriores, se separa el ombligo de la piel, la resecan y sacan nuevamente el ombligo.

Abdominoplastia en flor de Lys

Se practica solo en los casos en que sobra demasiada piel.

Abdominoplastia clásica

Cuando sobra mucha piel, cogen la sobrante de la región umbilical y la unen con el pubis y las ingles. La cicatriz que resulta de la operación suele ser fácil de disimular.

Abdominoplastia con extensiones laterales

Útil para corregir los excesos que hay en los lados del abdomen.

Abdominoplastia circunferencial o contornoplastia

Para personas que pierden mucho peso de manera exagerada y les sobra la piel por todas las regiones. En estos casos, la cicatriz se prolonga por encima de las nalgas.

Abdominoplastia inversa o ascendente

Cuando el exceso de piel se localiza por encima del ombligo, este se une a las mamas, aprovechando esta situación para aumentar su tamaño.

Preparación del paciente

Antes de someterse a una abdominoplastia, es recomendable que el paciente siga las siguientes indicaciones:

  • Evitar el tabaco, porque puede retardar el proceso de recuperación.
  • Mantener un peso estable seis meses antes de la operación.
  • Mantener una correcta hidratación de la piel abdominal.
  • Evitar consumir medicamentos o alimentos que alteren la coagulación al menos diez días antes de la operación.
  • Hacerse un análisis previo a la operación para descartar cualquier problema que pueda complicar la intervención.

Riesgos

Estos riesgos son comunes a cualquier operación y pueden reducirse con el debido cuidado.

  • Infección
  • Hematomas
  • Cicatrización anómala.
  • Riesgos derivados de la anestesia, como una leve confusión mental o daño en las cuerdas vocales.
  • Complicaciones pulmonares o de la cavidad abdominal.
  • Acumulación de líquidos.
  • Pérdida de piel que aumenta el tamaño de las cicatrices.
  • Posiciones extrañas del ombligo.
  • Alteraciones de la sensibilidad de la piel.
  • Cuidados post operatorios

    • El paciente puede permanecer internado en el hospital hasta dos días después para recuperarse.
    • Utilizar una faja como protección abdominal.
    • Tomar calmantes para los dolores y molestias.
    • Caminar encorvado para reducir la tensión que se genera en la cicatriz durante los primeros días.
    • Evitar el deporte por lo menos durante unas cuatro semanas luego de la operación.
    • Evitar las fluctuaciones en el peso corporal y realizar ejercicios para fortalecer la zona abdominal.

    Lipectomía en cinturón

    Este es un procedimiento que se realiza con el fin de retirar el exceso exagerado y circunferencial de piel y grasa corporal en el abdomen, flancos y parte inferior de la espalda que se han producido por pérdidas de peso, obesidad o embarazos múltiples. Estas situaciones no pueden resolverse con una simple abdominoplastia porque en estos casos están comprometidos el vientre, las caderas, la parte baja de la espalda, las nalgas y los muslos.

    Es un procedimiento parecido al lifting facial, pero del tronco. También recibe los nombres de torsoplatía, torsoplastía circunferencial, lifting corporal y lipectomía circunferencial.

    Sobre los pacientes

    Las pérdidas significativas de peso se deben esencialmente a cambios en los hábitos de vida (ejercicios, dieta) o a una cirugía de pérdida de peso (entre 30 y 100 kilos), trayendo como consecuencia grados variables de colgamiento de tejidos en distintas partes del cuerpo, lo que provoca un deterioro de la armonía corporal.

    En este tipo de pacientes, la abdominoplastía simple solo produce mejoras en el abdomen, dejando pendiente las deformidades producidas en la espalda, cadera y nalgas. Muchos de estos pacientes requieren, además de la lipectomía en cinturón, cirugía en brazos, interior de los muslos, mamas y espalda.

    Según la cantidad de peso perdido, estos pacientes pueden dividirse en dos grupos:

    • Los pacientes que han perdido importantes cantidades de peso sin llegar al ideal. Con el lifting corporal estos pacientes consiguen una buena mejoría, pero el resultado final no es el de un contorno corporal ideal.
    • Pacientes que luego de perder peso han conseguido el ideal. El lifting corporal les otorga a estos pacientes el contorno corporal ideal.

    No son buenos candidatos para una lipectomía en cinturón aquellos pacientes con obesidad mórbida, porque luego del procedimiento no mejorará su contorno ni solucionarán su problema de sobrepeso. Tampoco aquellos con problemas médicos a quienes puede afectar la anestesia. Los fumadores con deterioro del riego sanguíneo y baja saturación de oxígeno también están descartados para este tipo de cirugía.

    Riesgos y complicaciones

    Toda operación quirúrgica implica una serie de riesgos y complicaciones, las mismas que son susceptibles de ser aplacadas con un debido cuidado.

    El sangrado tras la operación puede causar edemas, estos pueden ser atenuados con la colocación de drenajes que se mantienen de dos a tres días para evacuar la sangre de la herida.

    Es posible que un pequeño porcentaje de pacientes pueda presentar infección. Puede ocurrir en cualquier momento, pero es más probable durante la primera semana tras la operación.

    Hay riesgo de abertura de las heridas, por lo que hay que tener cuidado con los movimientos corporales bruscos durante las dos primeras semanas posteriores.

    Se han reportado casos de pérdida de sensibilidad en la piel cerca de las zonas de las incisiones, aunque este malestar puede ir disminuyendo con el tiempo.

    Hay ocasiones en que las cicatrices no son tan discretas como al paciente le gustaría, esto depende de factores personales y de la ubicación de las marcas.

    Evaluación del paciente

    En la consulta inicial es habitual evaluar el estado de salud del paciente y explicarle las técnicas quirúrgicas más apropiadas para su caso en particular, ello basado en la firmeza de la piel y las condiciones de su cuerpo.

    Si el paciente se encuentra en la posibilidad de perder más peso, es recomendable postergar la intervención hasta que se consiga la máxima disminución.

    El paciente deberá informar al médico cuáles son sus expectativas con respecto a la operación y el cirujano le explicará las alternativas, ventajas, riesgos y limitaciones del procedimiento de manera honesta. Del mismo modo, el interesado contestará preguntas acerca de sus hábitos alimenticios así como sobre el consumo de tabaco, medicamentos, vitaminas y drogas.

    Preparación del paciente

    Al paciente se le brindará instrucciones acerca de cómo debe prepararse para la intervención, sobre el tiempo de ayuno prudencial, la medicación que debe evitar, la administración de antibióticos y otros medicamentos que eviten contratiempos durante la operación.

    El día de la intervención es necesario que el paciente sea acompañado de un adulto responsable que lo ayude a recuperarse luego de la salida del quirófano.

    El procedimiento

    La operación deberá ser realizada en el quirófano de un hospital y usando anestesia general que es la más apropiada en estos casos para brindar mayor seguridad.

    Según la elección de cada cirujano, puede realizarse primero la dermolipectomía abdominal, colocando al paciente boca arriba y luego trabajar la región posterior del tronco, con el paciente boca abajo, removiendo los excesos de piel y grasa. Algunos pacientes requieren liposucción en el área externa de los muslos.

    La eliminación de los tejidos en la región posterior tiene un efecto lifting de los glúteos y costados del tronco, mejorando su aspecto general.

    Proceso de recuperación

    Luego de la intervención quirúrgica, los pacientes deben permanecer entre 2 a 3 días en el hospital con el fin de controlar el dolor y la vigilancia de los drenajes. El paciente debe permanecer en reposo absoluto durante la primera noche y recién levantarse y caminar a partir del día siguiente, pero deberá hacerlo de manera encorvada hasta que pueda erguirse completamente sin molestias.

    Al cabo de una semana, el paciente podrá hacer una vida normal, pero sin excesos, cualquier molestia durante estos primero días, será tratada con medicación. Lo común es que a las cuatro semanas, las personas ya vuelvan de realizar su vida con total normalidad.

    Resultados

    Una cirugía satisfactoria mostrará una notable mejoría en el aspecto del tronco, con un abdomen plano, una cintura mejor definida y caderas menos prominentes. Los rollos de la espalda se alisan y las nalgas quedan más pequeñas, levantadas y con mejor forma.